
Cuando estás buscando trabajo o evaluando una oferta, entender cuáles son los tipos de contratos y cómo funcionan es fundamental para proteger tus derechos y tomar decisiones informadas.
En este artículo encontrarás una explicación clara y actualizada de los principales tipos de contrato que se utilizan en Latinoamérica y diferencias clave para que sepas cuál se aplica en cada situación.
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¿Qué es un contrato de trabajo?
Un contrato de trabajo es un acuerdo entre una persona y una empresa donde ambas partes establecen las condiciones del empleo. Tú te comprometes a realizar ciertas tareas y la empresa a pagarte un salario y respetar los derechos laborales que marca la ley. Siempre que exista un pago y una relación de dependencia con el empleador, se considera un contrato laboral, incluso si no todo está por escrito.
Tipos de contratos más comunes
Contrato por tiempo determinado o contrato a término fijo
El contrato de trabajo a término fijo tiene una duración determinada, acordada desde el inicio entre el empleador y el trabajador. Finaliza automáticamente cuando se cumple el plazo establecido, salvo que exista una renovación.
Este tipo de contrato suele utilizarse para cubrir necesidades temporales, proyectos específicos o reemplazos. Durante su vigencia, el trabajador tiene derechos laborales definidos, como salario y prestaciones, según la legislación aplicable.
Contrato a término indefinido o por tiempo indeterminado
El contrato de trabajo a término indeterminado es aquel que no tiene una fecha de finalización establecida. Se utiliza cuando la empresa necesita cubrir un puesto de forma permanente y, por eso, suele asociarse con mayor estabilidad laboral. Mientras el vínculo esté vigente, el trabajador tiene derecho al salario, las prestaciones y las condiciones laborales que establezca la ley y el acuerdo firmado.
Aunque no tenga una duración definida, un contrato indefinido puede terminar por distintos motivos. Puede finalizar por decisión del trabajador, mediante una renuncia voluntaria; por decisión de la empresa, cuando existe una causa justificada o, en algunos casos, sin causa, según lo que permita la legislación local; o por acuerdo entre ambas partes.
Contrato por obra o labor
En el contrato por obra o labor, el vínculo laboral está ligado a la finalización de un proyecto específico. No importa tanto el tiempo (como sí sucede en el contrato a término fijo), sino el cumplimiento de la tarea acordada.
Una vez que la obra o labor termina, el contrato finaliza. Es común en sectores donde el trabajo se organiza por proyectos, como construcción, tecnología o servicios especializados.
Contrato de aprendizaje o capacitación inicial
Este tipo de contrato está pensado para personas que están dando sus primeros pasos en el mundo laboral o que necesitan combinar trabajo con formación.
Más allá del salario, el principal valor de este contrato es la experiencia. Permite aprender en un entorno real de trabajo y adquirir habilidades que luego facilitan el acceso a empleos más estables.
En México, por ejemplo, el contrato de capacitación inicial no puede exceder los límites legales (generalmente hasta 90 días o más para puestos gerenciales). Sin embargo, en otros países de Latinoamérica se puede extender hasta 2 años especialmente cuando se trata de formación más completa o de programas que integran enseñanza y trabajo en alternancia.
Contrato de prestación de servicios
El contrato por prestación o locación de servicios es muy común en varios países, pero es importante entender bien qué implica antes de aceptarlo. A diferencia de un contrato laboral, aquí no existe una relación de dependencia directa con la empresa. Esto significa que no tienes un horario fijo impuesto, ni un jefe que te supervise de forma constante, sino que te comprometes a cumplir con una tarea o proyecto específico a cambio de un pago.
Este tipo de contrato no incluye prestaciones sociales como vacaciones, prima, cesantías o liquidación. Además, tú eres responsable de pagar tu seguridad social. Por eso, aunque puede ofrecer flexibilidad y servir para trabajos por proyecto o servicios profesionales, también implica menos estabilidad y mayores responsabilidades para quien lo firma.
Otros tipos de contratos
Además de los contratos más comunes, existen otras tipos que pueden variar según el país y su legislación laboral. Estos contratos suelen responder a situaciones muy específicas, por lo que es importante conocerlos para entender en qué condiciones se utilizan y qué derechos implican.
Contrato de temporada
El contrato de temporada es un tipo de contrato a término fijo que se utiliza cuando una empresa necesita personal solo durante ciertos períodos del año, generalmente por aumento de la demanda. Es común en sectores como turismo, comercio, agricultura, logística o eventos, donde el volumen de trabajo crece en fechas específicas (vacaciones, fin de año, cosechas, campañas especiales, etc.).
Aunque tiene una fecha de inicio y de finalización definida, este contrato puede repetirse cada vez que se presenta la misma necesidad estacional. Es decir, una persona puede ser contratada varias temporadas seguidas sin que eso convierta automáticamente el contrato en indefinido, siempre que la labor siga siendo temporal.
Contrato temporal ocasional o accidental
El contrato temporal ocasional o accidental se utiliza cuando una empresa necesita cubrir una actividad extraordinaria y no habitual, que no forma parte de su operación diaria. Es decir, no se contrata para una función permanente ni recurrente, sino para atender una situación puntual e imprevista.
Este tipo de contrato tiene una duración muy limitada, generalmente corta, y finaliza una vez se cumple la tarea para la cual fue creado. Puede aplicarse, por ejemplo, ante una urgencia operativa, un evento específico o una necesidad excepcional de corto plazo.
Este tipo de contrato no está presente en todos los países ni se usa de la misma forma, por lo que siempre conviene revisar cómo lo regula la ley laboral local antes de aceptarlo.

Qué tipo de contrato te conviene según tu etapa laboral
Elegir un contrato depende de tu trayectoria, objetivos y etapa profesional.
- Para un primer empleo, los contratos de aprendizaje, prácticas o temporales son una buena puerta de entrada, porque permiten ganar experiencia y construir historial laboral.
- Si estás en un cambio de sector, los contratos a término fijo o por proyecto sirven como prueba para demostrar tus habilidades y evaluar si el nuevo rumbo encaja contigo.
- Si buscas estabilidad laboral, el contrato indefinido ofrece seguridad, continuidad de ingresos y prestaciones completas.
- Para trabajos temporales o complementarios, los contratos temporales, de temporada o por prestación de servicios dan flexibilidad, siempre cuidando tus derechos y responsabilidades.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de contratos laborales
¿Cuántos tipos de contratos laborales existen?
Existen 5 tipos de contratos para la mayoría de países en Latinoamérica: contrato de trabajo a término fijo, indefinido, por obra o servicio, de aprendizaje y por prestación de servicios. La cantidad y definición puede variar según la legislación de cada país.
¿Un contrato temporal puede convertirse en indefinido?
Sí, en muchos casos un contrato temporal puede transformarse en indefinido si se renueva varias veces o si la labor deja de ser ocasional y pasa a ser permanente, según lo que establezca la ley local.
¿Todos los contratos incluyen prestaciones?
No. Los contratos laborales suelen incluir prestaciones, pero modalidades como la prestación de servicios no generan una relación laboral y, por lo tanto, no las incluyen.
¿Qué pasa si trabajo sin contrato escrito?
Aunque no exista un contrato por escrito, puede haber una relación laboral si se cumplen ciertos elementos como subordinación y pago de salario. Sin embargo, trabajar sin contrato escrito aumenta el riesgo de conflictos y dificulta la defensa de tus derechos.
¿Puedo negociar el tipo de contrato?
Sí. En muchos casos es posible negociar el tipo de contrato, la duración o algunas condiciones, especialmente si tu perfil es demandado o tienes experiencia relevante.
Conocer los tipos de contratos laborales te permite evaluar mejor una oferta de trabajo y proteger tus derechos desde el primer día. Cada contrato responde a una necesidad distinta y tiene implicaciones diferentes para tu carrera profesional. Informarte antes de firmar es el primer paso para tomar decisiones laborales más seguras y conscientes. Por eso, si quieres explorar las vacantes más adecuadas y aplicar con seguridad, no olvides que en Computrabajo Argentina puedes buscar trabajo y crear tu currículum de manera rápida y gratuita. Mantente informado y toma el control de tu trayectoria laboral.




